Steven Garrard 1977 - 1979 Mi compañero en la Misión de lenguas fue el Élder Steven Grant. Los dos tuvimos muchas dificultades con el aprendizaje del idioma y con la momorización de las charlas y yo a menudo me sentía muy desanimado. Una noche me sentí tan frustrado que necesitaba estar a solas para poder pensar por un rato y como el único lugar donde podía estar a solas en la Misión de lenguas era el baño le dije al Élder Grant que allí iba. Caminé rápido porque estaba desesperado y entré en el baño. No había nadie; yo ya estaba sólo pero no tardé en notar que algo estaba bastante errado - ¡Yo había entrado en el baño de las mujeres! Dí vuelta y salí tan pronto como pude pero no fue sin fijarme que había unas misioneras afuera en el pasillo que me miraban con cierto reojo. Llegado a Bolivia el Presidente Allred me asignó a trabajar en Achachicala con el Élder Curtis Robbins. Una vez por semana ibamos a unas duchas públicas. Uno entraba a la cabina, se desvestía y le decía "listo" al dueño para que prendiera el agua. Entonces él dueñ preguntaba si la temperatura estaba bien o no. Como yo todavía no entendía nada ni ellos me entendían a mi, yo pasé unas duchas un tanto desagradables. Con el paso del tiempo ya comenzaba a entender y poder hablar y para cuando llegó el Pdte. Hill ya me sentía muy contento con lo que había logrado y hasta un poco orgulloso, al menos hasta la primera conferencia de zona cuando le oí hablar al President. Me quedé realmente impresionado con su dominio del español y me dí cuenta que lo que yo sabía era muy poco, pero el escucharle a él me inspiró a seguir estudiando. Me encantaba escuchar sus mensajes en las conferencias de zona y en las reuniones con los miembros. Me esforcé por aprender a expresarme in castellano y escogi español como mi carrera universitaria cuando regresé de la misión. Conseguí un empleo que me permitió usar el idioma, vivir varios años en el exterior y a conocer la mayoría de los países hispanoablantes. Por consiguiernte, much de mi servicio en la iglesia ha sido en unidades hispanohablantes. Agradaceré siempre la gran oportunidad que tuve en la Misión Bolivia La Paz de conocer otro idioma, otra cultura y sobre todo, de aprender a servir al Señor dando testimonio de la reatauración en esta última dispensación del evangelio. Agradezco también la amistad, el apoyo y el buen ejemplo de todos los misioneros con quienes serví y en especial al Pdte. y la Hna. Hill por su sacrificio, ejemplo y ayuda cuando yo mas lo necesitaba. Lynn Nelson Carol Jefferson Print